Aislados los augurios
de una vida desecha,
piedras que se alargan
a lo largo
de la senda.
Se unen los fragmentos
de aquellas que perecieron
tratando de reconstruir
parcialmente lo que fueron.
Duerme la luz
y la soledad escapa
de sus líquidas cadenas
que fluyen atormentadas
por las vías del silencio.
Sentires que se trenzan
alrededor de la nada,
maldades que nacen
de conjuras despiadadas.
Se quiebra otra piedra
y el corazón restalla,
ahogando el rencor
de su atormentada alma.


Liliana Ramirez Perez
10 abr 2009 | 03:23 PM
Que bonito, ¿de quién es la poesia?
aladiara
10 abr 2009 | 04:21 PM
La escribí yo, al igual que todo lo que está publicado en este blog.
Besos de Plata
Liliana Ramirez Perez
10 abr 2009 | 05:12 PM
Pues lo haces muy bien, sigue así. Ah, y seguiré tus escritos. Saludos ^.^
annapaola
24 may 2009 | 05:52 PM
Saltando de blog en blog he llegado al tuyo y me ha gustado.
Que bello poema !!
Con tu permiso te agrego como amiga para seguirte leyendo.
Saludos