Hoy he muerto para nacer,
llegué a los inhóspitos
confines de la luz
para iluminar la oscuridad
que la desazón me brinda.
Hoy he muerto con la tristeza
y con las lágrimas profundas,
me dejé arrastrar
por sus turbias aguas
y llegué al mar de la tranquilidad.
Hoy he muerto con la soledad
y mientras me marchaba,
agarraba con fuerza mi mano,
sabiendo que a mi partida
no volverá a verme más.
Hoy he muerto en el silencio,
desgarrando sus cadenas
hasta desfallecer,
alimentando su debilidad
con la melodía de mi alma.
Hoy he muerto con mis miedos,
los enterré con los restos
de la tormenta discreta
que me acompañaba en los días
de mi vida siniestra.
Hoy he muerto y renacido,
pues escalando la montaña de la verdad
fui dejando perdidas quimeras
que la nieve y el olvido
terminarán por borrar.
Hoy no he muerto y he vivido,
me agarré con fuerza a lomos
de la libertad,
cabalgué con brío
por las sendas de mi mundo negado
y sobre algodones, dormida,
acallé los lamentos
de la chiquilla que se olvidó de volar.
Besos de Plata


Liliana Ramirez Perez
12 jun 2009 | 12:19 AM
WAOO, sin palabras, es realmente bueno. Muerta para nacer de nuevo, atravieso el infinito de la oscuridad y paso hacía la luz.
três bien.
salut
Chema Rubio Velasco
11 jul 2009 | 08:29 PM
imposible olvidar los años del vuelo
YA VERAS COMO VUELVE LA MEMORIA DEL VUELO CUANDO LLEGUE LA ILUSION .
BESOS
Sofi
30 jul 2009 | 03:02 AM
me encantó tu poesia, si algo no te llamaria es medio poeta, por mucho que te falte por recorrer. un placer leerte
EL POESIMISTA
30 jul 2009 | 04:30 AM
¿Como ?
ja ja ja
No sé cuando vólveré
a Ecuador
pero las esquinas
todss
se juntan para abrazar el vuelo de los ZOPILOTES.
Ssludos