Hoy he quedado con "El Diablo", la llamo así porque hizo de mi niñez y adolescencia un auténtico infierno, lo más bonito que me llamaba era pez globo. De pequeñas fuimos muy buenas amigas, pero según crecíamos y mis kilos se iban acumulando pasé a ser su enemiga, su objeto de burla, su entretenimiento.
No sólo me insultaba y hacía desprecios, sus dotes de mando la llevaron a convertirse en la líder del grupo y a volver a cualquiera contra mi o a castigar al que se me acercase. La última vez que la vi fue en la merienda de graduación de la que me marché cuando dijo algo así como "alejad al elefante de la mesa que va a acabar con todo" precedida de las risas de mis compañeros.
¿Habrá cambiado? ¿Seguirá siendo la misma déspota? Sinceramente, me da igual, le voy a decir todo lo que le debí decir y jamás le dije, no me voy a quedar con las ganas si muero en la operación.
Entra en la cafetería, lleva un abrigo largo de color claro y una falda por encima de la rodilla, nada del otro mundo, pero aunque se pusiera un saco de patatas le quedaría bien. Además de una de esas enormes gafas de moda.
Lidia: Hola Elisa.
Lizz: Vaya, que sorpresa, no me llamas apisonadora ni pez globo, ni tu favorito "hipopótamo hortera"
Lidia: eeh... puedo sentarme... (Con cara de sorpresa)
Lizz: por su puesto, por algo te he invitado a venir.
Lidia: Un café con leche por favor.
Lidia: Para empezar quiero que me escuches, no me interrumpas por favor. Me gustaría pedirte perdón por el infierno que te hice pasar todos y cada unos de los días de tu vida, era una persona destructiva y te tomé a ti como mi blanco.
Me quedé paralizada, imaginaba el encuentro como un cruce de improperios cargados de sarcasmo, me sentí una niñata inmadura por lo que le dije antes. Me dispuse a ser sincera.
Lizz: Ya hace tiempo que te perdoné, pero la herida no sanaría del todo hasta que te hiciese saber todo lo que me has hecho sufrir, cada día deseara enfermar, que me atropellase un coche, caerme por las escaleras o llámame retorcida, e incluso que alguien me asesinase, porque no tenía el valor suficiente para acabar con mi vida. Sabes lo que es ese sufrimiento todo el tiempo. Me apartabas de todo el que me acercara, no solo te mofabas de mí, me aislabas, mis únicos amigos, los libros y la comida. Comía compulsivamente para calmar mi ansiedad, fracasaba en todas mis dietas por lo mismo. Las pocas relaciones que he tenido, tanto de pareja como de amistad las he terminado destruyendo por mis inseguridades, pensaba y tristemente aún pienso que todo el mundo viene con malas intenciones hacia mí, para conseguir algo a cambio para después abandonarme, y es lo que termina pasando, pero es por mis paranoias y las películas que me monto.
Si sólo pudiera volver sobre mis errores y cambiarlo todo, ahora sería una persona feliz, normal.
Lidia: El pensar que se puede volver atrás no solucionará nada, tienes que pensar en el aquí y en el ahora, lo que pasó, para bien o para mal nos acompañará toda la vida. Ya que me has sido sincera lo voy a ser yo contigo, te daba tanta caña porque temía engordar, me daba pavor, de hecho padezco un trastorno alimenticio del que trato de salir. De verdad perdóname.
Se echó a llorar y la abracé. Estuvimos así, abrazadas y llorando como tontas, un buen rato. Cuando todo se calmó comenzamos a charlar como si tal cosa.
Lidia: Me encanta tu camisa ¿Dónde la has comprado?
Lizz: La compré por catálogo, con mis medidas no tengo opciones a mucha ropa de mi gusto, encontrar una 56 no es fácil y más si es algo decente y si lo encuentras su precio está por las nubes.
Lidia: Tengo una tienda de ropa, bueno, yo diseño y confecciono todo, estaba pensando en sacar una colección de tallas inusuales, si te quieres pasar estaré encantada.
Lizz: No es mala idea, la verdad es que me apetecería verme diferente por una vez y no con ropa que no se pondría ni mi abuela jajaja.
Lidia: Bueno y qué es de tu vida, no te he visto desde... bueno desde ese dia.
Lizz: Me marché a Madrid a estudiar historia, acabé hace tres años e hice el doctorado, estoy de profesora de prácticas de varias asignaturas en la misma universidad, aunque lo que de verdad me gusta es la investigación, me paso horas en la biblioteca contrastando datos y escribiendo mis investigaciones.
Lidia: Siempre te gustó mucho la historia.
Suena el teléfono....
Lidia: Dime mamá... no, no te preocupes me paso por la guardería y lo recojo... muy bien, hasta dentro de un rato. (cuelga)
Lidia: Lo siento Elisa pero tengo que ir a recoger a mi sobrino al colegio, un placer hablar contigo, te dejo mi tarjeta, llámame.
Lizz: Lo mismo digo, llámame Lizz.
Pagué la cuenta y me fui a casa con la agradable sensación de haber cerrado un episodio importante de mi vida, las heridas comenzaban a sanar.
Categoría: Lizz
28 Febrero 2009
- sin comentarios
- Tags: diario, lizz, prosa, relato, poesia compártelo
22 Febrero 2009
Dra Fonseca: Encantada Lizz, soy la doctora Fonseca, voy a acompañarla durante su transformación y me encargaré de la reestructuración cognitiva y demás ajustes que precise.
Lizz: Encantada doctora Fonseca.
Dra Fonseca: Su vida va a cambiar por completo, sufrirá una muerte real que entraña unos riesgos, ¿entiende lo que le estoy diciendo?
Lizz: Según me han dicho me inducen a un coma diabético límite y me devuelven a la vida en el momento preciso.
Dra Fonseca: Lo que realmente queremos inducir es a una experiencia cercana a la muerte, es el paso fundamental de todo el proceso, el verdadero fruto del cambio. Tras ello tendrá una semana para decidir si quiere cambiar o no. Le voy a decir algo, a pesar de su sobrepeso, es usted una persona muy bella, tanto por dentro como por fuera, en mi opinión no precisa de operaciones, pero es usted la que decide.
Lizz: No me diga lo que necesito o no, esta vez soy yo la que decide, nadie me va a decir lo que tengo que hacer o no.
Dra Fonseca: Muy bien Lizz, la muerte inducida la provocaremos la próxima semana. Sé que resulta un tanto duro y frío lo que le voy a decir, pero deje todos sus cabos atados antes de que ello tenga lugar, el riesgo es muy grande. Así que arregle su herencia y hable con todas las personas con las que tenga alguna rencilla, de lo contrario y de no salir bien, no hay marcha atrás.
Lizz: Sabe, siendo una adolescente me hice prometer que si no cambiaban las cosas, pasados diez años haría lo que intenté hacer aquella vez y ciertamente, no me asusta morir... Un placer conocerla, nos vemos la próxima semana.
- sin comentarios
- Tags: lizz, muerte, paranoias, prosa, rarezas compártelo
21 Febrero 2009
... No me supliquéis ni nada, me dais una buena colleja y ya está, que tengo más tonterías que un mueble bar jajaja.
Bueno, os dejo un escrito un tanto raro, pero que me apetecía publicar.
Diario de Lizz
Hace diez años me hice una solemne promesa, que si las cosas no cambiaban en mi vida, tomaría una decisión drástica, pero ahora que ha llegado el día lo afronto con miedo, las cosas no han cambiado y mucho me temo que voy a tener que hacerlo... y la verdad me da miedo.
Jamás he sido el centro de atención de nada, menos cuando he servido de chivo expiatorio, doy la sensación de ser una persona fuerte, pero en realidad soy débil y la mayoría de las veces me dejo pisotear sin más, es más, cargo con las culpas ajenas y termino haciéndolas mías, cuando me ofenden, no hago nada, sólo cierro y boca y me dejo hacer, ante los fuertes se me arrugan las palabras y no puedo emitir sonido alguno, ante las injusticias contra mi persona, simplemente cierro la boca y hago como si nada, pero ya no puedo más. En cuanto al amor, sólo he encontrado hombres que me han hecho sufrir cuando me han amado y otros que se han reído de mi, muchos que se han reído de mi.
La promesa fue la muerte y bien me temo que voy a ser consecuente. Voy a morir y ya tengo la manera de hacerlo.
Corporación Desmoestética dígame
Lizz: Hola, querría un cambio radical, no importa lo que cueste...
El pack completo incluye liposucción, lipoescultura, implantes donde se necesiten, eliminación de piel sobrante y una completa reestructuración cognitiva para que usted se sienta tan bien por dentro como por fuera.
Lizz: Me lo llevo
... moriré para transformarme, esa es mi decisión.
- 2 comentarios
- Tags: paranoias, prosa, reflexiones, muerte, rarezas, lizz compártelo
- Posts (RSS)
- Comentarios (RSS)
Sobre Aladiara Sombra de Plata
Soy medio psicóloga y medio escritora, pues de lo primero estoy en en ecuador y de lo segundo me queda mucho que aprender. Como terapia me he propuesto publicar una poesía, relato, artículo,... algo cada día. Siempre he soñado con ser cantante, pero tengo una barrera quie me frena, y no es precisamente mi voz. Besos de PlataGet a Voki now!
Ahí va una cancioncita (la verdad es que la muñeca y yo nos damos un aire pero la voz es la mía)
juegos online
Saluda a Mantra, mi perrita de Venus jeje
Aladiara is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.
